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Lesiones que incapacitan
Indemnizaciones por fractura de cráneo
El cráneo queda constituido por cuatro huesos impares, tres en la región anterior (frontal, etmoides y esfenoides), y uno en la posterior, el occipital y por dos pares, parietales y temporales. El frontal (la frente) se encuentra situado sobre el etmoides y delante del esfenoides y los parietales. El esfenoides está situados en la parte media e inferior del cráneo. El etmoides en una escotadura del frontal, por delante del esfenoides. Los parietales están situados a ambos lados del cráneo, detrás del frontal y por encima de los temporales, que quedan situados en las partes bajas y laterales del cráneo.

En la práctica es frecuente encontrar los partes de lesiones referidos a dos tipos fundamentales de fracturas, las que afectan a la bóveda craneal o calota, y las que afectan a la base del cráneo. Y desde el punto de vista de la profundidad en fracturas cerradas o abiertas o, dicho de otro modo, no penetrantes o penetrantes a cavidad craneal. Pueden darse fracturas con hundimiento de estructura ósea, de mayor gravedad. Finalmente hay que considerar un grupo de fracturas complejas: fracturas comminutas, fracturas múltiples, fracturas con hundimiento y pérdida de sustancia ósea, fracturas de múltiples trayectorias, estallido craneal, fracturas por machacamiento, por onda expansiva, etc.

Generalmente hay una cierta correlación entre la importancia de la fractura y la del traumatismo craneal consiguiente, aunque con muy variadas excepciones. Las fracturas cerradas, con líneas limpias, suele asociarse a conmociones encefálicas la mayor parte de las veces, y a hemorragias o desgarros meníngeos las menos. Las fracturas complejas casi sistemáticamente se asocian a grandes desgarros y contusiones encefálicas, incluso con pérdida de sustancia. Las fracturas de bóveda craneal, en general, sueles ser menos graves que las fracturas de base craneal.

Es muy difícil establecer tiempos medios para las fracturas craneales, ya que estos tiempos están más en función de la lesión encefálica que de la ósea. Sin embargo, se hace preciso, al menos para el caso ideal de una correlación de lesiones óseas-éncefálica, tener idea aproximada de estos tiempos, posibles secuelas, mecanismos de producción, etc. Las causas de fracturas craneales por orden de mayor a menor incidencia, son las siguientes: accidentes de motocicletas, tanto pilotos como paquetes. Accidentes de automóvil y atropello, prácticamente en la misma proporción. Accidentes laborales, casuales y agresiones. Los estallidos craneales propios de suicidios con arma de fuego, aplastamiento, ondas expansivas y metralla.